La paritaria de la aerolínea de bandera suma un nuevo capítulo en un escenario del cual Milei parece solamente querer salir con dos caminos: privatización o cierre de la empresa.
Desde su llegada al Gobierno, Javier Milei ha planteado la idea de un Estado muy chico en el cual la mayor parte de las empresas estatales, algunas orgullo de distintas gestiones anteriores, pasen a manos privadas.
Su plan de Ley Bases para la Nación con el que tanto trabajó en la Legislatura tenía una gran cantidad de empresas estatales para ser privatizadas, entre las cuales figuraba Aerolíneas Argentinas, pero luego fue quitada como parte de esa negociación.
Sin embargo, lejos de esperar, rápidamente una especie de órden de “no se negocia” en cuanto a mejoras paritarias para los trabajadores de Aerolíneas Argentinas empezó a preparar el terreno en donde el libertario pone a la empresa otra vez en uno de sus postulados de vida o muerte: privatización o cierre.
Los gremios vinculados a los trabajadores de aeroportuarios no tienem muchas expectativas porque si bien las negociaciones se retoman, “la paritaria está en un punto muerto, porque la decisión del Gobierno es cerrar la Aerolínea” expresó Andrés Junor de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA).
Desde el gremio aseguraron que buscan “llevar adelante una negociación responsable que acerque tranquilidad tanto a las 10.500 familias que dependen de Aerolíneas, a los argentinos, cuya línea aérea de bandera conecta el país, y a nuestro legítimo reclamo ante el desfasaje salarial”.