A un día del terrible terremoto que sacudió Myanmar y afectó también a Tailandia, ya son más de 1.000 los muertos reportados como oficiales, al igual que más de 2.300 las personas que resultaron heridas. En medio de la angustia que se vive por los edificios colapsados y calles destruidas, las fuerzas de seguridad continúan buscando a los desaparecidos en medio del desastre.

El epicentro del sismo se ubicó al noroeste de la ciudad de Sagaing y a escasa profundidad, lo que amplificó su impacto en la superficie. El temblor tuvo lugar durante la tarde y fue seguido, minutos después, por una réplica de magnitud 6,4 en la misma área, incrementando la alerta en toda la región.

“Los equipos de rescate están intentando llevarles comida y agua. La dificultad radica en que algunos están atrapados a unos tres metros de profundidad. Tenemos unas 72 horas para ayudarlos, ya que ese es el tiempo aproximado que una persona puede sobrevivir sin agua ni comida”, explicó Suriyan Rawiwan, director del Departamento de Bomberos y Rescate de Bangkok.

El terremoto de magnitud 7,7 causó daños en al menos 842 viviendas en el municipio de Ruili, ubicado en la provincia de Yunnan, al sur de China.

En tanto, varios equipos de emergencia fueron desplegados para llevar a cabo labores de rescate, evaluar riesgos geológicos, inspeccionar proyectos hidráulicos, reparar líneas eléctricas y realizar mantenimiento vial urgente.

Las autoridades locales de Ruili, a unos 300 kilómetros del epicentro, reportaron que 2.840 residentes se vieron afectados. Dos personas resultaron con heridas leves y recibieron atención médica. Según el gobierno municipal, citado por la agencia estatal Xinhua, los servicios de agua, electricidad, transporte y comunicaciones ya han sido restablecidos.



