Este miércoles por la tarde, una amplia movilización tendrá lugar en todas las ciudades universitarias del país, protagonizada por docentes, personal no docente, gremios universitarios, sindicatos, movimientos sociales y diversas organizaciones. El objetivo principal es manifestarse en contra del veto anunciado por el presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Educativo, recientemente aprobada en el Senado. En Rosario, se espera una participación masiva debido a la magnitud de su comunidad educativa.
La marcha es parte de una jornada nacional de protesta que surge como respuesta al anuncio de Milei sobre su intención de bloquear la ley, que fue sancionada por el Senado el pasado 13 de septiembre. El mandatario tiene plazo hasta el jueves 3 de octubre para concretar el veto, de lo contrario, la ley entrará en vigencia de manera automática. Los manifestantes también buscan hacer un llamado a los legisladores nacionales, instándolos a no apoyar el veto en caso de que se lleve a cabo, tal como sucedió en la reciente votación sobre la Reforma Jubilatoria.
En Rosario, la concentración comenzará a las 17 horas en la plaza Montenegro. Desde allí, las distintas columnas de participantes se movilizarán por la peatonal San Martín, partiendo desde el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, hasta llegar a calle San Luis. Luego, la marcha avanzará por tres cuadras de esa arteria comercial, hasta llegar a la intersección con calle Buenos Aires. El recorrido será liderado por las autoridades de la Universidad Nacional de Rosario, seguidos por los estudiantes, y cerrando la marcha, los gremios docentes y no docentes.
Una vez en calle Buenos Aires, los manifestantes caminarán dos cuadras más hasta alcanzar la plaza 25 de Mayo. Desde allí, continuarán por calle Córdoba, finalizando junto al Monumento a la Bandera, donde se llevará a cabo un acto en el que participarán representantes de gremios, organizaciones sociales y autoridades universitarias. Se espera que la movilización concluya alrededor de las 19:30 con la desconcentración de los asistentes.
Esta marcha se presenta como una firme defensa de la educación pública y su financiamiento, con el fin de garantizar su sostenibilidad y evitar recortes presupuestarios que afecten a estudiantes y trabajadores del sector.