La Municipalidad de Rosario desarrolló un nuevo operativo en el arroyo Ludueña con el objetivo de sanear su cauce y quitar los residuos acumulados en las proximidades de su desembocadura. Cuadrillas de la Dirección de Higiene Urbana realizaron este viernes 7 de julio tareas de limpieza en las inmediaciones del Club Amistad Marina (Av. Carlos Colombres 1002).

Las nuevas tareas llegaron un día después de que socios del Club Náutico Malvinas Argentinas reclamaran enfurecidos por una solución al amontonamiento de desechos cloacales y residuos ocurre luego de cada lluvia intensa y el viento del este o sur cambia el torrente turbio del agua, estancando los desechos en el Ludueña.

En paralelo, el Municipio continúa trabajando en la colocación de un dispositivo/barrera de contención para evitar que los desechos vayan a parar al canal principal del río Paraná, así como en el armado de una plataforma que permita la limpieza manual de la costa del Ludueña.

Cabe remarcar que el pasado sábado 17 de junio se efectuaron importantes tareas de saneamiento en el sector de amarras del Puerto Naútico Ludueña. Cuadrillas municipales (una decena de trabajadores) recolectaron residuos diseminados en ambas márgenes del arroyo. Las tareas también se ejecutaron desde el agua con embarcaciones.

En total, se juntaron 25 toneladas de desechos entre los que predominaron plásticos, descartables, vidrios, nylon y ramas. Los residuos recolectados fueron sometidos a un estudio de caracterización para determinar su composición y orígenes a fin de garantizar su correcta disposición final y tratamiento adecuado.
Una problemática global
El problema de la contaminación de los cursos de agua se agrava año a año. Según cifras oficiales, 13 millones de toneladas de plástico terminan en cursos de agua cada año, poniendo en riesgo los ecosistemas. Estos residuos no pueden ser asimilados por la naturaleza, y sólo un porcentaje muy bajo se ha reciclado. Los plásticos, principal material encontrado en el río, son hoy objeto de debate global, al igual que el modelo de producción y consumo que lleva a comprar y descartar a un ritmo cada vez más acelerado.